Las 8 mejores vistas de Madrid: guía completa con miradores y terrazas imperdibles

Una amiga de la casa debutó hace unas semanas en el Viejo Continente con un vuelo con destino a Madrid. No parece ser el único lugar a explorar en su itinerario -que, por cierto, debe más al azar que a la planificación-, pero mientras tanto está descubriendo la ciudad de arriba a abajo. Literalmente. 

Y es que Madrid es una ciudad espectacular desde abajo, con sus callecitas, sus patrimonios, sus tiendas de vanguardia que logran ser de renombre y boutique al mismo tiempo y hasta sus cañitas al paso. Sin embargo, como toda gran capital cosmopolita de infraestructura ambiciosa, cobra una dimensión completamente nueva cuando se la mira desde las alturas.

Si estás planificando un viaje pronto, no pases por alto descubrir los miradores de Madrid. Ya sea para hacer fotografía urbana, vivir un momento romántico o simplemente sentir el pulso de la ciudad desde otra perspectiva, visitarlos es una experiencia obligatoria.

Te juro que tus ojos agradecerán encontrarse con escenas así de conmovedoras.

Para ayudarte a optimizar tu ruta y agilizar tus trayectos, en esta nota te compartimos una selección «nivel experto» con las mejores terrazas y vistas para descubrir en Madrid. Andá tomando apuntes o directamente guardá este enlace, porque son datos de oro para quien visite Madrid por primera vez. 

Hotel Riu Plaza España (Terraza 360º)

Se trata de la vista de Madrid por excelencia porque es actualmente el mirador más famoso de la ciudad: es una ubicación más que estratégica en el sector más alto del emblemático Edificio España, uno de los primeros rascacielos del país y en donde actualmente funciona el Hotel Riu Plaza España

Ubicado en el número 86 de la Gran Vía, el bulevar más famoso de Madrid que concentra en su extensión variedad de tiendas, restaurantes y algunos de los edificios más icónicos de la capital, el edificio lleva su nombre porque ocupa la cara este de la plaza de España.

En el momento de su construcción, el Edificio España fue el más alto del país, con 117 metros y 25 plantas, superado cuatro años más tarde por la vecina Torre de Madrid, unos 25 metros más alta, y creada por los mismos arquitectos. 

Los arquitectos Julián y José María Otamendi lo diseñaron siguiendo el estilo de la Escuela de Chicago, logrando una mole simétrica de ladrillo y piedra caliza que hoy es un icono indiscutible del skyline madrileño.

Actualmente, la Terraza 360° es el alma del lugar: un proyecto que toma origen y forma con el arribo de la firma hotelera y que luce una pasarela de cristal imponente (y no apta para quienes sufren de vértigo) con vistas 360º desde la planta 27 que son, sencillamente, inmejorables.

Caminar por este mirador es una experiencia surrealista: es el lugar perfecto para sentir el pulso de la ciudad y ver cómo la Gran Vía, con todo su caos y belleza, se extiende literalmente a tus pies

🎟️Entrada: Consultar tarifa en el acceso (suele tener un costo de acceso al mirador independiente de la consumición de entre 5€ y 10€ dependiendo la hora). 

📍​Dirección: Gran Vía, 86. 

Círculo de Bellas Artes

Para muchos residentes y visitantes frecuentes a la capital española, el Círculo de Bellas Artes es el corazón cultural de la ciudad. Se trata de un patrimonio arquitectónico clásico y atemporal, hogar de un mirador infalible que hay que conocer al menos una vez en la vida. 

Coronando uno de los centros culturales más importantes de Europa, su azotea ofrece una perspectiva privilegiada a 56 metros de altura sobre la calle de Alcalá, una de las principales arterias de Madrid, tanto en tráfico como en actividad comercial.

Desde su punto más alto, la imponente escultura de Minerva -diosa de la sabiduría y símbolo del Círculo- vigila una de las postales más fotografiadas de España: el emblemático cruce con la Gran Vía y el espectacular edificio Metrópolis con su cúpula de pizarra y oro. 

A diferencia de otros miradores, el Círculo de Bellas Artes tiene un ambiente bohemio, sofisticado y relajado a la vez. Es el lugar ideal para disfrutar de un buen vino o un cóctel mientras cae el sol. 

A tener en cuenta: el edificio, diseñado por el arquitecto Antonio Palacios (el mismo que creó el Palacio de Cibeles), es una joya en sí misma que merece ser recorrida también desde la planta baja.

🎟️Entrada: 5 € aprox. por persona (incluye acceso a la azotea y a las salas de exposiciones).

📍​Dirección: Calle de Alcalá, 42.

El Corte Inglés de Callao: Gourmet Experience

Como dirían los españoles: yo flipé con las vistas que se abren camino desde lo más alto del edificio de Calle Callao en donde funciona el centro comercial El Corte Inglés -justo sobre la Plaza del Callao-. 

Lo hice al atardecer, por cierto, y las fotos de aquel recuerdo, con un cielo teñido de naranja y amarillo, parecen mejores que una muy buena pintura al óleo. Desde su terraza exterior, se obtiene la vista más icónica y cercana del famoso cartel de Schweppes y del tramo más vibrante de la Gran Vía. 

Desde hace unos pocos años, la famosa firma abrió en su piso 9 una propuesta bautizada como “Gourmet Experience Callao”, en donde, como su nombre lo indica, conviven varios espacios gastronómicos para disfrutar in situ o en formato take away.

Esta es, sin dudas, una opción excelente si querés aprovechar una tarde de compras y combinar luego con una pausa visual y gastronómica.

Un consejo de expertos: la entrada es libre y gratuita, pero nuestra recomendación es que no falte una bebida de acompañamiento para inmortalizar el momento. Una cañita o un café, dependiendo de la época del año, son el maridaje perfecto. Las vistas no cuestan nada, pero el placer de disfrutarlas con algo rico en la mano no tiene precio. 

🎟️Entrada: Libre y gratuita. Se abona en caso de consumición. 

📍​Dirección: Plaza del Callao, 2.

Palacio de Cibeles (Mirador Madrid)

Para quienes busquen una vista que les haga sentir la verdadera escala imperial de Madrid, este es el lugar indicado. Situado en la torre central del actual Ayuntamiento -antes conocido como el Palacio de Telecomunicaciones-, este mirador ofrece una de las panorámicas más equilibradas y hermosas de la capital.

Desde su terraza, situada a unos 40 metros de altura, es posible admirar una vista privilegiada y casi que «en primera fila» de la Fuente de Cibeles, el Banco de España y el inicio de la Gran Vía desde un ángulo frontal y majestuoso que parece sacado de una postal de principios de siglo.

El edificio en sí es una obra de arte diseñada por Antonio Palacios, a esta altura ya un referente indiscutido en la arquitectura madrileña. Su fachada blanca y sus detalles góticos y renacentistas lo convierten en uno de los edificios más bellos del mundo

La mejor parte de ingresar al edificio y elevarse en sus pisos, es que se puede apreciar de cerca los detalles arquitectónicos de sus torres y pináculos, algo que desde la calle suele pasar desapercibido. Al igual que con el Círculo de Bellas Artes, también se recomienda aprovechar a explorar cada rincón del interior de la propiedad.

Importante: a diferencia de otros, este mirador suele funcionar con acceso y permanencia en turnos de 30 minutos, por lo que es ideal para una parada rápida pero intensa antes de seguir caminando hacia el Museo del Prado o el Parque del Retiro.

🎟️Entrada: 3 € aprox. por persona (se recomienda reservar online; los turnos son de 30 min).

📍Dirección: Plaza de Cibeles, 1.

Plaza de la Armería

Si bien no presenta una altura monumental a diferencia de las ubicaciones anteriores, este es un mirador imperdible para admirar la belleza imponente de un atardecer madrileño. Como enamorados de la capital española, damos fe de que este es el lugar perfecto para despedirse de la ciudad y prometer volver una vez más, bajo la bendición de algún Dios.

Se conoce como Plaza de la Armería al majestuoso espacio que se abre entre la Catedral de la Almudena y la fachada sur del Palacio Real. Es una plaza que comunica ambos edificios de altísimo valor patrimonial y que funciona como un balcón natural hacia el horizonte.

Sus vistas son distintas, casi poéticas. En lugar de carteles suntuosos y letreros luminosos, el horizonte se tiñe de verde gracias a la inmensidad de la Casa de Campo. Aquí se ha visto el cielo más dramático y encendido de Madrid, siempre acompañado por músicos callejeros que musicalizan el momento mientras la gente se apoya en la baranda a ver morir el sol.

Dato cultural: En esta plaza tiene lugar el Relevo Solemne de la Guardia Real el primer miércoles de cada mes a las doce en punto. Es una puesta en escena con más de 400 personas y 100 caballos que recupera una tradición milenaria.

🎟️Entrada: Libre y gratuita.

📍Dirección: Entre la calle de Bailén y la Plaza de la Armería.

Faro de Moncloa

Se trata quizás de la vista más técnica y geográfica de la lista, con un diseño futurista que rompe totalmente con la arquitectura clásica de los miradores antes mencionados. 

Bautizado como Faro de Moncloa por estar ubicado en el distrito de Moncloa-Aravaca, en la Ciudad Universitaria de Madrid, es una torre de iluminación de 110 metros de altura (con el mirador a los 92). Su estructura de acero y vidrio parece un auténtico ovni aterrizado en medio del campus. 

Subir en su ascensor panorámico es el primer paso de la experiencia, pero lo mejor llega al final: a través de sus enormes cristaleras, la vista se extiende de forma infinita. En días despejados, no solo se aprecia el skyline de la ciudad, sino que la mirada llega hasta las cumbres de la Sierra de Guadarrama, la cordillera del Sistema Central famosa por su biodiversidad y su estatus como Parque Nacional. 

Es, posiblemente, el mejor lugar para entender cómo está configurada Madrid. Desde aquí se ven perfectamente los pulmones verdes como la Casa de Campo y el Parque del Oeste, además de iconos como el Palacio Real o las Cuatro Torres.

Dato de experto: dentro del mirador hay paneles informativos que te ayudan a identificar cada edificio y monumento. Es un plan ideal para ir con niños o para quienes aman la cartografía y quieren ponerle nombre a todo lo que ven. 

🎟️Entrada: 4 € por persona.

📍Dirección: Avenida de la Victoria, 3.

Templo de Debod

El Templo de Debod tiene esa carga mística y romántica que lo hace único en el mundo: es, literalmente, un pedazo de Egipto en pleno corazón de España.

Situado en la Montaña del Príncipe Pío, este templo egipcio auténtico ofrece el mejor atardecer de la ciudad: en cada atardecer, desde el mirador que hay justo detrás del templo, se lucen la Casa de Campo, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena bañados en tonos naranjas y rosados.

A diferencia de los rascacielos de la Gran Vía, aquí la conexión es con la historia y la naturaleza, ofreciendo una paz que parece increíble estando a solo pasos de la concurrida calle de la Princesa.

Tip experto: si bien el acceso al mirador y a los jardines es libre, el interior del templo tiene un aforo muy limitado. Si querés entrar a ver los jeroglíficos, te recomendamos ir con tiempo, aunque el verdadero espectáculo sucede afuera cuando el sol empieza a caer.

🎟️Entrada: Gratuita (tanto el mirador como el acceso al interior del templo, aunque con aforo limitado).

📍​Dirección: Calle de Ferraz, 1.

Picalagartos Sky Bar

Ubicado en plena Gran Vía, Picalagartos Sky Bar funciona es un rooftop que se encuentra en el piso 9 del Hotel NH Collection Gran Vía, un edificio con muchísima historia literaria. 

Su nombre es un homenaje a la taberna de la obra Luces de Bohemia, y esa esencia bohemia se respira en cada rincón: un espacio que fusiona un aire intelectual y sofisticado a la vez que se potencia con la oportunidad perfecta para ver la calle más emblemática de Madrid «desde adentro”.

Su terraza es estrecha pero muy larga, lo que genera una sensación única: parece que pudieras «tocar» con la mano los tejados de los edificios más emblemáticos del centro y las famosas esculturas que coronan las fachadas alrededor. 

Es el sitio por excelencia para disfrutar de un cóctel de autor entrada la noche, con una Madrid iluminada que deslumbra en un ambiente con estilo, buena música y una perspectiva «cara a cara» con la Gran Vía. 

A tener en cuenta: al ser un espacio muy codiciado, especialmente durante el afterwork y los fines de semana, se recomienda reservar mesa si el plan es sentarse a comer. En caso de ir solo por la vista y un trago, se recomienda ir un poco antes del atardecer para conseguir un buen lugar en la baranda.

🎟️Entrada: Libre (sujeto a consumo y aforo).

📍​Dirección: Calle de la Gran Vía, 21. 

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